“Lo que importa mas
nunca debe estar a merced de lo que importa menos” (Goethe, sabio Alemán)
Esta característica se refiere a la administración del tiempo, en hacer primero lo primero. Saber administrar bien el tiempo, en hacer “primero lo primero”. Saber administrar bien el tiempo, es una actividad de suma importancia.
La administración del tiempo se centra en hacer primero lo importante para mi vida. No debemos dejar estas actividades para “después” ya que “después” se convierten en actividades urgentes y se corre el riesgo de no realizarlas o realizarlas mediocremente.
Las actividades urgentes son aquellas que hay que realizarlas ya. Mientras que las importantes son aquellas que contribuyen a realizar mi misión; es una actividad que agrega valor a mi vida.
Según Stephen Covey, autor del libro “Primero lo primero”, existen cuatro cuadrantes en los que toda persona desarrolla sus habilidades y pueden ayudarnos a organizar mejor nuestro tiempo:
Urgente No urgente
Importante Cuadrante 1 Cuadrante 2
No importante Cuadrante 3 Cuadrante 4
Cuadrante 1: Lo urgente e importante. Es el cuadrante de la crisis, de los problemas apremiantes, de las tareas que se vencen.
Cuadrante 2: No urgentes, importantes. Es el cuadrante de la prevención, la planificación, la recreación, de reconocer y aprovechar nuevas y buenas oportunidades.
Cuadrante 3: No importante, urgente. Es el cuadrante de las interrupciones, de las reuniones improductivas y no importantes, de las actividades apremiantes.
Cuadrante 4: No urgente, no importante. Es el cuadrante de las trivialidades, de la pérdida de tiempo.
Esta característica se refiere a la administración del tiempo, en hacer primero lo primero. Saber administrar bien el tiempo, en hacer “primero lo primero”. Saber administrar bien el tiempo, es una actividad de suma importancia.
La administración del tiempo se centra en hacer primero lo importante para mi vida. No debemos dejar estas actividades para “después” ya que “después” se convierten en actividades urgentes y se corre el riesgo de no realizarlas o realizarlas mediocremente.
Las actividades urgentes son aquellas que hay que realizarlas ya. Mientras que las importantes son aquellas que contribuyen a realizar mi misión; es una actividad que agrega valor a mi vida.
Según Stephen Covey, autor del libro “Primero lo primero”, existen cuatro cuadrantes en los que toda persona desarrolla sus habilidades y pueden ayudarnos a organizar mejor nuestro tiempo:
Urgente No urgente
Importante Cuadrante 1 Cuadrante 2
No importante Cuadrante 3 Cuadrante 4
Cuadrante 1: Lo urgente e importante. Es el cuadrante de la crisis, de los problemas apremiantes, de las tareas que se vencen.
Cuadrante 2: No urgentes, importantes. Es el cuadrante de la prevención, la planificación, la recreación, de reconocer y aprovechar nuevas y buenas oportunidades.
Cuadrante 3: No importante, urgente. Es el cuadrante de las interrupciones, de las reuniones improductivas y no importantes, de las actividades apremiantes.
Cuadrante 4: No urgente, no importante. Es el cuadrante de las trivialidades, de la pérdida de tiempo.
Más allá del tiempo, de lo que más
se habla en la actualidad es de cumplimiento.
El tiempo, como es escaso se debe administrar
adecuadamente.
Dentro de las organizaciones, existen sistemas como el justo a
tiempo, u otros modelos
de gestión para cumplir con sus cronogramas.
Respecto al trabajo, los expertos
en gestión empresarial se han dado cuenta del estrés que supone para los
trabajadores estar tanto tiempo en la oficina agobiados por
plazos que hay que cumplir, informes que revisar o trabajos que rehacer. A la
vista de la mala gestión del tiempo que se suele tener en los trabajos, han
salido al paso tesis
o ideas de gurús en recursos
humanos que apuntan hacia la necesidad de aprovechar mejor el tiempo
en los lugares de trabajo, con una planificación
adecuada para así poder
disfrutar mejor del tiempo de ocio, que este sirva para cargar las pilas y volver el lunes a
la tarea con el ánimo renovado.
En la actualidad es de suma
importancia tener el control y el manejo adecuado del tiempo organizacionalmente
y en la vida diaria di queremos tener un
desarrollo emocional y profesional satisfactorio necesitamos tener el control
absoluto de nuestro tiempo y actividades para ello es necesario priorizar y
administrar con sumo cuidado nuestras actividades diarias como lo manejan las
cuadrantes aquellos que no saben y controlan sus ´prioridades en actividades les
será negativos los resultados al ejecutarlas puesto que si no tenemos control y priorización las actividades y
resultados serán negativos .
Estos son unos de los pasos apara administrarnos
correctamente y con ello poder tener resultados correctos:
En el caso de comenzar el día con
un contratiempo, lo primero que recomienda es que se detenga, cuente hasta
cinco y ordene sus ideas. Si está sentado en su mesa de trabajo, procure
ordenarla, no tenga demasiadas cosas atiborradas a la vista, le agobiarían más
todavía.
El paso siguiente es revisar lo
que conviene hacer.
Decida qué actividades de la
jornada va a rescatar y cuáles van a dejar expirar. Una vez estudiadas, vuelva
a negociar las fechas límite que le han dado para los asuntos más urgentes.
Sobre este tema, Turla recomienda que en caso de que dichas fechas sean
inamovibles y los plazos se le echan encima, intente delegar parte de ese
trabajo para que pueda salir adelante.Es importante que en su jerarquización de
temas prioritarios para sacar adelante, posponga todas las trivialidades que
pueda para otro día. En lugar de darse una paliza trabajando dos horas extras
para terminar todo, considere la posibilidad de trabajar sólo veinticinco
minutos extra al día durante el resto de la semana.Aplicar planes alternativos.
Es importante que sepa distinguir entre reuniones de relevancia y las puramente
rutinarias, así podrá mandar a estas últimas a alguien en su nombre, de este
modo usted dispondrá de ese tiempo a sacar adelante parte del trabajo que no le
deja dormir.
Establecer prioridades, es
fundamental, temas como calidad,
cumplimiento o manejo de inventarios
son importantes desde el punto de vista de empresa
El mito
de la actividad: "El emprendedor más lleno de trabajo es el más
eficiente". Se confunden los resultados con la actividad... para no llegar
a ninguna parte.
El mito del hombre
equipo: "Cuanto más alto sea el nivel en que se manejen los asuntos, tanto
mejor". Se regatea la delegación, y se pretende hacer las cosas uno mismo
"para estar en todo": invadiendo puestos, aplastando personalidades y
matando motivaciones.
El mito de la decisión aplazada:
"Hay que aplazar las decisiones hasta haber recopilado todos los datos".
Lo que sucede es que no se decide a tiempo, o no se decide.
El mito del indispensable:
"Los resultados son directamente proporcionales al volumen
de trabajo invertido, así que yo trabajo 15 hrs. diarias". Se centra el interés
en trabajar más, en vez de trabajar mejor.
El mito de ahorrar tiempo:
"Hay que ahorrar tiempo a través de soluciones
sencillas y fáciles". Se regatea el tiempo que se debe emplear en asuntos
difíciles, tratándolos de manera superficial, de modo que se está condenando a
repetir lo que salió mal.
El mito de trabajar contra el
tiempo: "El tiempo presiona al emprendedor: se le echa encima". El
más precioso recurso queda convertido en estorbo y objeto de justificaciones.
Todo el mundo pierde el tiempo. Es
parte del ser humano. Cierto tiempo perdido puede ser constructivo porque ayuda
a relajarse o a reducir la tensión; sin embargo, a veces esto puede ser algo
frustrante, especialmente cuando se pierde el tiempo por hacer algo menos
importante de lo que se podría estar haciendo.
“Lo que importa mas
nunca debe estar a merced de lo que importa menos” (Goethe, sabio Alemán)
Esta característica se refiere a la administración del tiempo, en hacer primero lo primero. Saber administrar bien el tiempo, en hacer “primero lo primero”. Saber administrar bien el tiempo, es una actividad de suma importancia.
La administración del tiempo se centra en hacer primero lo importante para mi vida. No debemos dejar estas actividades para “después” ya que “después” se convierten en actividades urgentes y se corre el riesgo de no realizarlas o realizarlas mediocremente.
Las actividades urgentes son aquellas que hay que realizarlas ya. Mientras que las importantes son aquellas que contribuyen a realizar mi misión; es una actividad que agrega valor a mi vida.
Según Stephen Covey, autor del libro “Primero lo primero”, existen cuatro cuadrantes en los que toda persona desarrolla sus habilidades y pueden ayudarnos a organizar mejor nuestro tiempo:
Urgente No urgente
Importante Cuadrante 1 Cuadrante 2
No importante Cuadrante 3 Cuadrante 4
Cuadrante 1: Lo urgente e importante. Es el cuadrante de la crisis, de los problemas apremiantes, de las tareas que se vencen.
Cuadrante 2: No urgentes, importantes. Es el cuadrante de la prevención, la planificación, la recreación, de reconocer y aprovechar nuevas y buenas oportunidades.
Cuadrante 3: No importante, urgente. Es el cuadrante de las interrupciones, de las reuniones improductivas y no importantes, de las actividades apremiantes.
Cuadrante 4: No urgente, no importante. Es el cuadrante de las trivialidades, de la pérdida de tiempo.
Esta característica se refiere a la administración del tiempo, en hacer primero lo primero. Saber administrar bien el tiempo, en hacer “primero lo primero”. Saber administrar bien el tiempo, es una actividad de suma importancia.
La administración del tiempo se centra en hacer primero lo importante para mi vida. No debemos dejar estas actividades para “después” ya que “después” se convierten en actividades urgentes y se corre el riesgo de no realizarlas o realizarlas mediocremente.
Las actividades urgentes son aquellas que hay que realizarlas ya. Mientras que las importantes son aquellas que contribuyen a realizar mi misión; es una actividad que agrega valor a mi vida.
Según Stephen Covey, autor del libro “Primero lo primero”, existen cuatro cuadrantes en los que toda persona desarrolla sus habilidades y pueden ayudarnos a organizar mejor nuestro tiempo:
Urgente No urgente
Importante Cuadrante 1 Cuadrante 2
No importante Cuadrante 3 Cuadrante 4
Cuadrante 1: Lo urgente e importante. Es el cuadrante de la crisis, de los problemas apremiantes, de las tareas que se vencen.
Cuadrante 2: No urgentes, importantes. Es el cuadrante de la prevención, la planificación, la recreación, de reconocer y aprovechar nuevas y buenas oportunidades.
Cuadrante 3: No importante, urgente. Es el cuadrante de las interrupciones, de las reuniones improductivas y no importantes, de las actividades apremiantes.
Cuadrante 4: No urgente, no importante. Es el cuadrante de las trivialidades, de la pérdida de tiempo.
Más allá del tiempo, de lo que más
se habla en la actualidad es de cumplimiento.
El tiempo, como es escaso se debe administrar
adecuadamente.
Dentro de las organizaciones, existen sistemas como el justo a
tiempo, u otros modelos
de gestión para cumplir con sus cronogramas.
Respecto al trabajo, los expertos
en gestión empresarial se han dado cuenta del estrés que supone para los
trabajadores estar tanto tiempo en la oficina agobiados por
plazos que hay que cumplir, informes que revisar o trabajos que rehacer. A la
vista de la mala gestión del tiempo que se suele tener en los trabajos, han
salido al paso tesis
o ideas de gurús en recursos
humanos que apuntan hacia la necesidad de aprovechar mejor el tiempo
en los lugares de trabajo, con una planificación
adecuada para así poder
disfrutar mejor del tiempo de ocio, que este sirva para cargar las pilas y volver el lunes a
la tarea con el ánimo renovado.
En la actualidad es de suma
importancia tener el control y el manejo adecuado del tiempo organizacionalmente
y en la vida diaria di queremos tener un
desarrollo emocional y profesional satisfactorio necesitamos tener el control
absoluto de nuestro tiempo y actividades para ello es necesario priorizar y
administrar con sumo cuidado nuestras actividades diarias como lo manejan las
cuadrantes aquellos que no saben y controlan sus ´prioridades en actividades les
será negativos los resultados al ejecutarlas puesto que si no tenemos control y priorización las actividades y
resultados serán negativos .
Estos son unos de los pasos apara administrarnos
correctamente y con ello poder tener resultados correctos:
En el caso de comenzar el día con
un contratiempo, lo primero que recomienda es que se detenga, cuente hasta
cinco y ordene sus ideas. Si está sentado en su mesa de trabajo, procure
ordenarla, no tenga demasiadas cosas atiborradas a la vista, le agobiarían más
todavía.
El paso siguiente es revisar lo
que conviene hacer.
Decida qué actividades de la
jornada va a rescatar y cuáles van a dejar expirar. Una vez estudiadas, vuelva
a negociar las fechas límite que le han dado para los asuntos más urgentes.
Sobre este tema, Turla recomienda que en caso de que dichas fechas sean
inamovibles y los plazos se le echan encima, intente delegar parte de ese
trabajo para que pueda salir adelante.Es importante que en su jerarquización de
temas prioritarios para sacar adelante, posponga todas las trivialidades que
pueda para otro día. En lugar de darse una paliza trabajando dos horas extras
para terminar todo, considere la posibilidad de trabajar sólo veinticinco
minutos extra al día durante el resto de la semana.Aplicar planes alternativos.
Es importante que sepa distinguir entre reuniones de relevancia y las puramente
rutinarias, así podrá mandar a estas últimas a alguien en su nombre, de este
modo usted dispondrá de ese tiempo a sacar adelante parte del trabajo que no le
deja dormir.
Establecer prioridades, es
fundamental, temas como calidad,
cumplimiento o manejo de inventarios
son importantes desde el punto de vista de empresa
El mito
de la actividad: "El emprendedor más lleno de trabajo es el más
eficiente". Se confunden los resultados con la actividad... para no llegar
a ninguna parte.
El mito del hombre
equipo: "Cuanto más alto sea el nivel en que se manejen los asuntos, tanto
mejor". Se regatea la delegación, y se pretende hacer las cosas uno mismo
"para estar en todo": invadiendo puestos, aplastando personalidades y
matando motivaciones.
El mito de la decisión aplazada:
"Hay que aplazar las decisiones hasta haber recopilado todos los datos".
Lo que sucede es que no se decide a tiempo, o no se decide.
El mito del indispensable:
"Los resultados son directamente proporcionales al volumen
de trabajo invertido, así que yo trabajo 15 hrs. diarias". Se centra el interés
en trabajar más, en vez de trabajar mejor.
El mito de ahorrar tiempo:
"Hay que ahorrar tiempo a través de soluciones
sencillas y fáciles". Se regatea el tiempo que se debe emplear en asuntos
difíciles, tratándolos de manera superficial, de modo que se está condenando a
repetir lo que salió mal.
El mito de trabajar contra el
tiempo: "El tiempo presiona al emprendedor: se le echa encima". El
más precioso recurso queda convertido en estorbo y objeto de justificaciones.
Todo el mundo pierde el tiempo. Es
parte del ser humano. Cierto tiempo perdido puede ser constructivo porque ayuda
a relajarse o a reducir la tensión; sin embargo, a veces esto puede ser algo
frustrante, especialmente cuando se pierde el tiempo por hacer algo menos
importante de lo que se podría estar haciendo.
